Realidad Virtual

Sumérgete

Arrastra el cursor sobre la imagen para navegar en 360°

Características


  • Rango de altitud: 1900 - 3100 msnm
  • Extensión: 1622 ha.
  • Ubicación: Caldas, Antioquia

La Reserva Forestal Protectora Regional Alto de San Miguel, está ubicada en el municipio de Caldas al norte de la Cordillera Central de los Andes, en el departamento de Antioquia, Colombia.

Corresponde a la zona de vida de bosque muy húmedo montano bajo (bmh-MB), conocido como bosque de niebla. Tiene un gradiente altitudinal entre 1900 y 3100 msnm, con precipitaciones anuales de 2000 a 3000 mm y temperaturas entre 12 y 18° C

Fue declarada reserva desde 1993 y fue protegida por el Instituto Mi Río hasta el año 2001, año en el cual la Secretaría de Medio Ambiente de Medellín hereda la responsabilidad de proteger esta área. En el 2001 se declara la zona como Refugio de Vida Silvestre, hasta el 2016 que cambia a la figura de Reserva Forestal Protectora Regional con una extensión de 1622 hectáreas de las cuales 814 son propiedad de la Alcaldía de Medellín. Esta zona es reconocida por su importancia hídrica, ya que allí nacen el río Medellín – Aburrá y el río Negro – Nare. Además, constituye un importante corredor biológico que se conecta con zonas de bosque en los municipios de Sabaneta, Envigado y El Retiro. Además, alberga una gran extensión de bosque nativo que ha sufrido un proceso de regeneración natural durante más 25 años.

Contiene principalmente coberturas de bosque natural de protección que alberga innumerables nacimientos de agua. También hay zonas de bosque en sucesión, plantaciones forestales de coníferas y zonas de pastizales con pastoreo de ganado.

EDUCACION AMBIENTAL


Las comunidades de las veredas La Clara, La Salada y El Sesenta, localizadas en la zona de influencia de la Reserva Forestal Protectora, han sido una parte fundamental del proyecto de protección del Alto de San Miguel. Durante años, la Alcaldía de Medellín ha ejecutado programas de educación ambiental permitiendo que las comunidades locales reconozcan la biodiversidad con la que conviven en su entorno, sensibilizándolos sobre la importancia de proteger este patrimonio natural. Es por esto que se han desarrollado actividades como cineforos ambientales, talleres de plantas para polinizadores, talleres de artesanías con material reciclado y cursos de biodiversidad, que han logrado involucrar a la comunidad local en este proyecto de conservación, convirtiéndolos en embajadores que viven en armonía con su entorno.

CONVENIO CON LA UNIVERSIDAD CES


Desde el año 2015 se han realizado investigaciones con la Universidad CES, entre las que se destacan el inventario de mamíferos, inventario de anfibios y reptiles, inventarios de vegetación y estudios de polinizadores. Este año como parte de este convenio con dicha universidad, se están realizando dos tesis de investigación. La primera es un estudio poblacional del cestillo (Asplundia sarmentosa), una especie de planta altamente amenazada en la región y que tiene su población más grande en el Alto de San Miguel. También se está realizando otra investigación de tesis sobre la especie invasora matandrea (Hedychium coronarium), analizando sus patrones de invasión en zonas aledañas a la reserva y evaluando el impacto ecológico de esta sobre la vegetación nativa, para evitar a futuro la posible invasión en la zona protegida.


Biodiversidad


Gracias a las labores de restauración ecológica, estos bosques se han convertido en un refugio para la biodiversidad del norte de los Andes, conformando bosques con especies de árboles amenazados como robles de tierra fría (Quercus humboldtii), magnolios (Magnolia espinalii) y comino crespo (Aniba perutilis). Estos bosques albergan más de 540 especies de plantas vasculares, entre las que resaltan más de 39 especies de orquídeas andinas. Además, también se han encontrado 65 especies de musgos y 95 especies de hongos macromicetes.

AVES


Actualmente en la reserva se han registrado 282 especies de aves de las cuales 6 son endémicas, 14 están en estado de amenaza y 32 son migratorias. Algunas de estas aves emblemáticas del Alto de San Miguel son el cacique candela (Hypopyrrhus pyrohypogaster) catalogado como vulnerable (VU), el tapaculo de Stiles (Scytalopus stilesi) catalogado como en peligro (EN) y el águila crestada (Spizaetus isidori) catalogada como en peligro (EN).

AMPLIA FAUNA


Además de ser un santuario para las aves, el Alto de San Miguel es un refugio para 16 especies de anfibios y 14 especies de reptiles. Entre estos se resaltan 9 especies de anfibios endémicos, de los cuales 6 están en estado de amenaza como es el caso de la rana de lluvia Pristimantis scoloblepharusy el sapo de montaña (Rhinella ruizi), ambas catalogadas como en peligro (EN). Entre las 14 especies de reptiles, 4 son lagartos endémicos como el lagarto de William (Lepidoblepharis williamsi) que está catalogado en peligro (EN) y el lagarto de escamas grandes (Ptychoglossus danieli) que se encuentra en peligro crítico (CR). Además de esto, en la reserva se han registrado 54 especies de mamíferos entre los que resaltamos 4 especies de felinos (Puma concolor, Puma yagouaroundi, Leopardus felinus yLeopardus pardalis).

MARIPOSAS


Este año en convenio con la Universidad CES se empezó a realizar un levantamiento de la línea base de mariposas del Alto de San Miguel, con técnicas como captura con jamas e instalación de trampas Van Someren-Rydon. Actualmente se han registrado más de 150 especies, entre las que destacamos mariposas alas de cristal como laOleria fumatay la Pseudohaetera hypaesia, la mariposa monarca (Danaus plexippus) que es migratoria pero se ha naturalizado en la región, la morfo blanca (Morpho sulkowskyi) y la mariposa búho (Caligo illioneus).

Investigación


Las cifras de biodiversidad en el Alto de San Miguel están en constante actualización gracias a los monitoreos e investigaciones que realiza la Alcaldía de Medellín, quien durante años ha formado un equipo técnico de guías locales capacitados en avistamiento de avifauna y monitoreos de biodiversidad. Este equipo constantemente recorre la reserva registrando y tomando datos relevantes que han contribuido a la formulación de planes locales de conservación. Los continuos hallazgos de especies en la reserva, incluso el hallazgo de especies nuevas para la ciencia nos demuestran que el Alto de San Miguel es todo un tesoro por descubrir. Ejemplo de esto es la reciente descripción de un insecto membrácido llamado Bocydium sanmiguelense, además del redescubrimiento de una especie de planta endémica para el norte de los Andes, llamada Swartzia radiale.

Las instalaciones del Refugio de Vida Silvestre actúan como estación biológica, donde investigadores de diferentes universidades locales e internacionales que aprovechan este espacio idóneo para la investigación.

Cuantificación de biomasa


Durante el 2019 se instalaron 9 parcelas de vegetación en donde se midieron todos los árboles con DAP ≥ 10 cm. Se encontraron: 41 especies, donde los arrayanes (Myrcia popayanensis) fueron los más abundantes. Tambien árboles andinos de importancia para la conservación como los robles (Quercus humboldtii), los cominos crespos (Aniba perutilis), magnolios de monte (Magnolia espinalii), caimos (Pouteria torta) y la Swartzia radiale.

Se encontró una biomasa aérea promedio de 347,773 (t/ha) en las 9 parcelas estudiadas, lo que equivale a un promedio de carbono en toneladas estimado de 214,642 (t/ha) y el de emisiones de CO2 evitadas es de 787,737 T/ha.

Monitoreo de avifauna


Desde el año 2015 el equipo técnico ha realizado monitoreos en diferentes zonas de la reserva usando técnicas de avistamiento en transectos, conteo por puntos y redes de niebla. Como resultado de estos monitoreos se ha registrado que en esta zona habitan por lo menos 282 especies de aves. Además, se ha encontrado que cada vez es más común registrar especies propias de bosque y de alta importancia para la conservación como el caso del habia copetona (Habia cristata), el tapaculo de Stiles (Scytalopus stilesi) y el quetzal andino (Pharomachrus auriceps).

Monitoreo de anfibios y reptiles


Desde el 2018 el equipo técnico se empezó a capacitar en técnicas de búsqueda de anfibios y reptiles, marcando transectos de monitoreo en diferentes zonas de la reserva y sus alrededores. Como resultado de estos monitoreos, actualmente se cuenta con un listado de 16 anfibios y 14 reptiles, con hallazgos interesantes como el lagarto de escamas grandes (Ptychoglossus danielii), el lagarto de William (Lepidoblepharis williamsi) e incluso el hallazgo de una especie del género Anolis que podría ser nueva para la ciencia. Como parte de este programa de monitoreo se ha hecho sensibilización y educación con los habitantes de la comunidad que anteriormente solían matar las serpientes que se encontraban. Actualmente, gracias a esta sensibilización en caso de encontrarlas en sus casas las personas llaman a los integrantes del equipo técnico para que las rescaten y liberen en las zonas boscosas.

Monitoreo con cámaras trampa


Desde el año 2015 se adquirieron cámaras trampa para registrar la biodiversidad oculta del Alto de San Miguel. En total se han logrado registros de 25 especies de mamíferos y aves que habitan en los bosques y que por sus hábitos crípticos solo se suelen registrar de esta manera. Gracias a este tipo de monitoreo se han registrado cuatro especies de felinos (Puma concolor, Puma yagouaroundi, Leopardus felinus yLeopardus pardalis) y animales como cusumbos (Nasua nasua), tairas (Eyra barbara), armadillos y perdices coloradas (Odontophorus hyperythrus).