Realidad Virtual

Sumérgete

Arrastra el cursor sobre la imagen para navegar en 360°

Características


  • Altitud: 1350 metros de altura
  • Comuna de Lonquimay, provincia de Malleco, Región de La Araucanía.
  • Superficie: aproximadamente más de 10.000 hectáreas de bosques adultos de Araucaria, lenga y otras especies de flora altoandina.

La Araucaria, árbol sagrado


La comunidad de Quinquén está ubicado en la comuna de Lonquimay. Es una zona cordillerana donde nace el rio Biobío. Para llegar se sube por un camino que va por el pueblo de Curacautin, que cruza una cordillera, la cordillera de Las Raices o cordillera de Lonquimay. La comunidad de Quinquen se ubica en un valle cuyos suelos de origen volcánico y con una vegetación marcada por matorrales, bosques de Lengas y de Coihues y, en las partes altas, las Araucarias.

Etimológicamente, la palabra mapuche significa: “mapu”: tierra (involucra agua, aire, animales, bosques) y “che”: gente, las personas que habitan ese lugar. Por lo que se puede interpretar como “gente o personas de la tierra”. El idioma mapuche se denomina de tres formas: mapuzungun, chezun y mapuchezung.

El territorio que habitan se denomina Wallmapu, y se localiza en Chile y Argentina. Dentro de la cosmovisión mapuche la araucaria es esencial en la vida religiosa y económica, ubicándose casi todos los bosques de esta especie allí. Es de crecimiento muy lento y puede vivir hasta más de dos mil años. El piñón es la semilla de la araucaria y ha sido durante siglos la base alimenticia de la cultura pehuenche  -gente de la araucaria-.


Araucaria


  • árbol perenne, de hasta 50 m de altura, con tronco recto, cilíndrico, a veces muy grueso (3 o más metros).
  • La ramificación comienza a varios metros del suelo; en los ejemplares más viejos, se dispone en verticilos de cinco ramas que se extienden perpendiculares al tronco; estas ramas son flexibles y tienen acículas agrupadas hacia los extremos.
  • Sus acículas son duras y están provistas de un mucrón (espina) en la punta, de color verde oscuro. Las acículas son de 3 a 4 cm de largo y están dispuestas de manera imbricada sobre la ramilla, donde permanecen durante varios años.
  • Existen plantas masculinas y femeninas, con diferencias morfológicas en las placas que forman la corteza y en los conos, siendo mucho más vistosos los femeninos.

Quinquén, Refugio amenazado


La comunidad de Quinquén está conformada por 52 familias y corresponde a una comunidad mapuche-pehuenche, ubicada en la comuna de Lonquimay, cordillera de los Andes. Esta comunidad, a principios del año 1990, se constituyó en un ícono de la lucha indígena por la defensa y recuperación de las tierras. Quinquén en mapudungun, significa “refugio”, y la geografía del lugar da cuenta de ello, ya que corresponde a un valle encajonado y boscoso que se extiende desde un costado del lago Galletué hasta la cordillera que la separa de la comunidad pehuenche de Pedregoso.

La comunidad de Quinquen ha debido enfrentar diversos fenómenos de importante magnitud atribuibles a los efectos del cambio climático, por ejemplo, incendios de gran dimensión cercanos a su territorio, inviernos más fríos y altas precipitaciones de nieve, entre otros, lo cual hace urgente el apoyo para la implementación de acciones de fortalecimiento a la adaptación a estos eventos extremos.

Esta problemática además se ve incrementada, debido a la vulnerabilidad social y económica a la que se ven enfrentados, productos de las escasas oportunidades laborales, productivas, u otras que permitan incrementar la economía familiar, con la consecuente mejora en su calidad de vida.

Con respecto a los espacios ecológico-culturales de los territorios mapuches de la Región de La Araucanía, a través de los años ha ido cambiando considerablemente de una convivencia armónica entre el pueblo mapuche y la naturaleza, a la alteración casi completa de los ecosistemas que en dichos espacios subsistían.

En términos concretos, algunas evidencias de este problema se aprecian, por ejemplo, en la disminución de las especies vegetacionales más valiosas (árboles, arbustos y hierbas) para la medicina tradicional y otras prácticas culturales del pueblo mapuche. En este mismo sentido, es claro que la degradación continua y progresiva de los hábitat y ecosistemas que incluyen los espacios ecológico-culturales están generando una creciente migración rural-urbana que conlleva cambios en el modo de vida del pueblo mapuche, ello, producto de la presión externa e interna por el uso consuntivo que busca satisfacer, entre otros, la necesidad de fuentes dendroenergéticas, habilitar espacios silvoagropecuarios y cultivar nuevos productos para el mercado, a lo que se suma, la falta de conocimiento de las técnicas ancestrales y modernas de las nuevas generaciones.

Promover el  "Kimün mapu"


A pesar de lo anterior, la experiencia con diferentes programas y proyectos ejecutados por servicios públicos como CONAF y CONADI apuntan a que la recuperación de estos hábitats que contienen a los espacios ecológico-culturales puede ser alcanzada a través de la recuperación del kimün mapu o conocimiento mapuche, que compatibilizado con el conocimiento técnico actual, podrían permitir llegar a una fórmula de manejo adecuado de los recursos naturales, de manera que la conservación y restauración de ecosistemas importantes para la cultura mapuche sean posibles en espacios de significancia cultural y espiritual, sobre los cuales se cimienta la base de la cosmovisión de este pueblo y, por tanto, deben ser mejorados y permanecer no solo para proveer de recursos consuntivos a las generaciones futuras sino que proveer de elementos que son la base del acervo cultural.

Lorenzo Tranamil (presidente de la Comunidad Quinquén)
“La conexión que tenemos con la naturaleza es directa, somos parte de ella. Nuestros ancestros lucharon para que nos se explotara la Araucaria, y que no se fuera una fuente de venta de madera de este arbol que es sacrado para nosotros y alimento nuestro pueblo pehuenche por miles de años”

A partir de este escenario de progresivo deterioro de los espacios ecológico-culturales, las comunidades, asociaciones y otras organizaciones indígenas demandan apoyo para revertir los procesos de alteración y así generar mecanismos de restauración, principalmente en la Región de La Araucanía donde se concentra la mayor población rural mapuche del país, pero siempre incorporando para este fin, el conocimiento ancestral sobre el manejo de los recursos naturales, la cosmovisión y las antiguas costumbres que permitan revalorar y revitalizar tanto la cultura como las prácticas tradicionales asociadas a este tipo de espacios.

Lo descrito anteriormente, se evidencia de sobremanera en los territorios mapuche pehuenches de la comuna de Lonquimay, donde como en el caso de la Comunidad de Quinquen, en siglos pasados se realizó una sobreexplotación maderera de la Araucaria por parte de empresas privadas, sumándose estos últimos años reiterados incendios forestales productos de veranos más extensos y consecuentes periodos de sequías, transformando estos territorios más vulnerables a los efectos del cambio climático.